- Guayaquil de noche, de junio veraniego –

Entre tanto desmesurado vaivén de fluidos azucarados, trataba ella apresuradamente de apaciguar el ambiente nocturno de verano. Sabía que su abrigo la traicionaba; era casi holgado, casi estrecho. Vacilaba, no obstante, en buscar calor entre sus comisuras; simplemente buscaba algo de lucidez, pues así le pedía su quebrantado ego. Aquella noche durmió un momento nada más, y deseo haber sentido esa sensación extraña de calor que abrazase su dormitado cuerpo.
Se alternan entre lo cotidiano del trabajo, sus noches; lo cual le resta esa soledad de la que tanto se esconde, pero con la que a veces ella se embeleza.
Amanece, al fin, y su juventud despierta; mas sus adentros calman aquella tormenta y aquietan sus ocultos pensamientos.
Camina entre tanta gente, y sus huellas buscan las ajenas.
Mientras toma su chocolate con azúcar morena, cavila en próximas jornadas taciturnas de trabajo y soñolienta hambruna. Muy por encima de ese entretiempo, sin embargo, medita sobre aquel denso y frío aire que le recorre y abraza su cuerpo....
C.L.B.B.
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ESTE ES UN ESCRITO Q UNO MIS MEJORES AMIGOS ME REGALO... ES UNO D LOS DETALLES MAS LINDOS Q ME HAN DADO... GRACIAS CARLITOS, ESTO SE KEDARA CONMIGO PARA SIEMPRE....


trovadorhp dijo
si, es cotidiamente bello el relato
besotes, preciosa
19 Julio 2007 | 04:12 AM