Me despeché viendo Hancock.... q manera descomunal de valer verga la mia!!!
El sàbado salí con mi panita A. y x cosas de la vida terminamos frente a la cartelera del Cinemark, como no teníamos nada mejor q hacer, entramos al cine, la película elegida mas q todo xq era la única q estaba para ese momento fue Hancock.
"Sala 2 a su derecha", hacía allá fuimos, no teníamos mayor expectativa q perder el tiemop hasta q abran los bares y bueno, ver si nos reiamos un chance, ya q se supone q es una comedia, en la cual ntre muchas otras cosas se vería a Will Smith usando un ajustado traje negro... Uffff!!!!
Empezó la película… q diré, no es nada del otro mundo, un superhéroe desobligado, borracho, al q todo le chupa un huevo y bla, bla, bla, q luego termina mejorando su imagen gracias a un publicista al q le salva la vida y así de ser el outsider superhero se convierte en un politicamente correcto combatiente del mal con todo y uniforme, con tacto y diplomacia; el otrora cabrón ahora es querido y respetado.
Pero claro, todo superhéroe debe tener su cualquier cosita y John Hancock tiene la suya… Se supone q este man es inmortal y superpoderoso solo q a causa de un accidente perdió la memoria, bueno pues, resulta q los de su especie fueron creados en pareja, mas o menos tipo Adán y Eva, y adivinen cual es su pareja?? Seeee, la esposa del publicista q le ayuda, ella fue su novia x toda la eternidad hasta hace como 80 años q tuvo el accidente, la novia al saber q el no recordaba ni como se llamaba, no encontró nada mejor q dejarlo botado en el hospital y empezar una nueva vida sin él y esperar q el haga lo mismo…
Pero xq habría de abandonarlo si se supone q es su otra mitad y lo ama?? Simple, resulta q aunq son el uno para el otro y se aman no pueden estar juntos, es decir, cuando llevan una relación normal se debilitan, pierden sus poderes, se vuelven vulnerables, pelean provocando tempestades, envejecen, se vuelven tan idiotas como cualquier mortal enamorado, para q funcionen en pleno uso de sus facultades tienen q estar separados, tiene q haber espacio-tiempo entre ellos… Así q al final se separan, cada cual se va x su lado, ella sigue con su marido y el man como premio consuelo se compra un águila mientras cae algo. Y tan tan, no hay final feliz x mucho amor q haya entre ellos.
Mierda! Esto me es demasiado familiar…
X alguna extraña razón esta vez hubiera preferido ver un final feliz, me hubiera encantado q ellos se queden juntos aunq eso los lleve directo a la mortalidad, en teoría si dos personas se aman deberían permanecer unidas a pesar de todo, ya se q eso no es así, pero hay veces en q necesito creerme esas idioteces q nos venden los cuentos rosados de Disney…
En alguna parte de mi cerebro tengo grabado con tinta china y contra mi voluntad la creencia de q el amor es para siempre, aun cuando la vida me ha enviado miles de señales de q esto no necesariamente es así, q yo puedo amar con el alma a alguien y q ese alguien tb puede amarme, pero eso no es garantia de nada.
Digamos q mi realidad acaba de superar la ficción... de hecho siempre supera muchas cosas y echa al suelo otras... Lo peor es q estoy conciente de q este amor-adicción-necesidad-ganas no me va a llevar a ningún lado y q yo, al igual de Hancock debería ser sensata y empezar a guardar ciertas cosas en el baúl del olvido y seguir x otro camino… Yo sé q de amor nadie se muere y aunq suelo ser buena perdedora hoy me duele en alma aceptar q el único lugar donde el principe y la princesa quedan juntos contra vientos y mareas es en las fábulas con q nuestras madres nos lavaban el cerebro antes de dormir.
Lo sé, se q lo q tengo guardado de nada sirve, se q solo me espera agonía, se q hace mucho tiempo lo perdí, se q esto q me pasa es más mi culpa q suya y lo entiendo y sé bien lo q debería hacer, y aún así no dejo de aferrarme a las posibilidades y empiezo a buscar los “porques” como si eso fuera a arreglar las cosas…
En fin, creo q simplemente debería resignarme a un terapeutico olvido, pero me es inevitable convertirme en loba cada luna llena y correr a su lado, merodear en su territorio y espinarme con el alambre de púas con q ha cercado su vida, cuando yo asomo el hocico el dispara, cuando él sale a recibirme yo ataco x inercia, como sea siempre termino regresando a veces con bozal y de vez en cuando él olvida cargar la escopeta y cerrar las puertas... Debería ponerle un alto a esto, pero el juego es parte de mantener viva la esperanza.
Me duele, me duele mucho, pero ni la vida ni el amor deben ser una condena... Pasará, pasará... una mañana despertaré, los recuerdos y los deseos dejaran de doler y seré libre.
Y como soy mal llevada, toma tu bolero! A sufrir un chance se ha dicho!



Di dijo
Lo más patético de la vida... yo lloré en Hancock...
22 Julio 2008 | 01:10 AM