En la arena de las sabanas...

Quiero morder tu carne,
salada y fuerte,
empezar por tus brazos hermosos
como ramas de ceibo,
seguir por ese pecho con el que sueñan mis sueños
ese pecho-cueva donde se esconde mi cabeza
hurgando la ternura,
ese pecho que suena a tambores y vida continuada.
Quedarme allí un rato largo
enredando mis manos
en ese bosquecito de arbustos que te crece
suave y negro bajo mi piel desnuda
seguir después hacia tu ombligo
hacia ese centro donde te empieza el cosquilleo,
irte besando, mordiendo,
hasta llegar allí
a ese lugarcito
-apretado y secreto-
que se alegra ante mi presencia
que se adelanta a recibirme
y viene a mí
en toda su dureza de macho enardecido.
Bajar luego a tus piernas
firmes como tus convicciones guerrilleras,
esas piernas donde tu estatura se asienta
con las que vienes a mí
con las que me sostienes,
las que enredas en la noche entre las mías
blandas y femeninas.
Besar tus pies, amor,
que tanto tienen aun que recorrer sin mí
y volver a escalarte
hasta apretar tu boca con la mía,
hasta llenarme toda de tu saliva y tu aliento
hasta que entres en mí
con la fuerza de la marea
y me invadas con tu ir y venir
de mar furioso
y quedemos los dos tendidos y sudados
en la arena de las sábanas.
* Una buena poesía de Gioconda Belli... No se porque no la había subido pero es un buen momento para treparla... El mejor sin duda :)

yitux dijo
Soñar,
sentir,
que estás cerca de mí,
poder jugar,
saltar de bar en bar,
quiero volar,
por encima del mar,
y naufragar
en barcos de cristal.
Despertar cada mañana,
y encontrarme tu mirada...
Quiero dormir,
dentro de un cementerio,
para sentir,
lo que sienten los muertos,
conseguiré,
poder parar el tiempo,
y esculpiré,
tu nombre sobre el viento.
(...) Buen momento.
22 Diciembre 2008 | 09:33 AM